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7 de Mayo de 2026Golpe al legado de Piñera: Educación recortó en casi la mitad el presupuesto de los Liceos Bicentenario
El ajuste impulsado por el Ministerio de Hacienda redujo en $2.655 millones el presupuesto del programa, afectando principalmente lo que implica fondos para infraestructura y mejoras en los establecimientos. El año pasado cuando el gobierno de Boric planteó reducirle el presupuesto al programa, la actual ministra Arzola criticó: "No me hace sentido que sabiendo que hay un programa como los Liceos Bicentenario, que genera un impacto positivo en calidad de la educación, en un contexto en el que el país necesita mejorar la calidad de la educación, que se decida no fortalecerlo".
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En 2010, cuando recién había asumido el presidente Sebastián Piñera su primer mandato, se crearon los Liceos Bicentenario de Excelencia. El programa nace con la intención de crear nuevos establecimientos con proyectos educativos de calidad, con foco en la continuidad de estudios, siendo un motor de oportunidades y de movilidad social, según lee su propia página.
En los últimos 15 años, sin importar el signo político de la administración, se han ido agregando más liceos a este programa a lo largo del país e incluso se ha destacado el impacto positivo que ha tenido.
Sin embargo, en el recorte presupuestario que realizó el Ministerio de Hacienda a las diferentes carteras, se decretó que en el caso del Mineduc se disminuyera el presupuesto destinado a los Liceos Bicentenario en $2.655 millones.
Para el presupuesto de este año, según lo aprobado y publicado por la Dipres, los Liceos Bicentenario contaban con $2.655 millones mediante transferencias corrientes y $3.848 millones por transferencias de capital, totalizando cerca de $6.504 millones.
Ahora, en el dictamen de recorte presupuestario, al cual accedió The Clinic, se disminuye en $655 millones las transferencias corrientes y en $2 mil millones las transferencias de capital, dejando el programa en total con un monto de $3.848 millones, es decir, una caída de más de 40%.
Conocedores del sector comentan que si bien este recorte no termina con el programa, es un golpe duro para su implementación. Algunos incluso mencionan que podría dejarlo “agonizando”.
En lo concreto, eso sí, hay quienes recuerdan que el principal financiamiento de los establecimientos sigue siendo la subvención escolar, y que quizás el acercamiento es avanzar más lento en ciertos programas extraordinarios que se imparten en estos liceos, considerando que en las transferencias corrientes se le descontó un 25% de su presupuesto.
Mientras que el golpe más duro es en términos de transferencia de capital, donde se redujo en más de la mitad de su presupuesto, el cual se destina principalmente para inversiones e infraestructura de los establecimientos escolares.
Pese a esto, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, aseguró a The Clinic que “el programa de Liceos Bicentenario tiene asegurada su continuidad y financiamiento, sin modificaciones. Se mantienen los recursos comprometidos en los Liceos existentes, pero se ajusta el monto según la ejecución de los últimos años”.
Rodríguez explica que “la subejecución se debe la ausencia de nuevos proyectos, en parte por el poco énfasis que tuvo este programa en el gobierno anterior. Con 420 Liceos Bicentenario, el Gobierno tiene un plan donde el énfasis estará en la consolidación de estos durante los próximos años“.
El golpe a una de las principales políticas públicas que eran parte del legado de Sebastián Piñera
Para Chile Vamos y Renovación Nacional ya generaba temor que se pudiera afectar en este recorte presupuestario el legado de Sebastián Piñera, precisamente con golpes a programas como los Liceos Bicentenario, puesto a que es considerada una de las políticas públicas insignes del exmandatario.
Por lo mismo, en el sector ya hay voces que manifiestan malestar frente a la decisión que se adoptó.
Con todo, esta no es la primera vez que genera polémica el programa. El año pasado, bajo la administración del ministro Nicolás Cataldo, también se planteaba en la ley de presupuestos disminuir el monto para los Liceos Bicentenario, lo cual el entonces secretario de Estado justificaba explicando que se había tenido que reducir en toda la cartera el gasto.
Pero aquello no fue suficiente, e incluso la hija del exmandatario y hoy presidenta de la Fundación Piñera Morel, Magdalena Piñera, en una carta al director enviada a El Mercurio, criticó el recorte.

FOTO: LUKAS SOLIS / AGENCIAUNO
En la carta enviada en noviembre, comentaba que “pese a que el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, adjudicó 80 nuevos liceos Bicentenario en 2024 y 20 en 2025, para ‘elevar la calidad educativa y reducir brechas territoriales’, el Ministerio de Hacienda propone para el Presupuesto 2026 un recorte de más de $1.200 millones para esos establecimientos”.
Por ello, calificaron la decisión como “inexplicable” y cuestionaron que “cuando uno de los desafíos de Chile es la calidad de la educación como pilar de la igualdad de oportunidades, hacemos un llamado al Gobierno y al Congreso para reformular esa glosa presupuestaria”.
Y concluyó: “Tienen hoy la oportunidad de legar no solo recursos para los Liceos Bicentenario, sino el reconocimiento concreto a la política educacional tal vez más exitosa de los últimos años y a la esperanza de miles de familias que ven en ellos un futuro para sus hijos”.
La crítica de Arzola en 2025 cuando el gobierno de Boric propuso rebajar el presupuesto de los Liceos Bicentenario
Sin embargo, Magdalena Piñera no fue la única que en ese entonces cuestionó el recorte al programa: la propia (ahora) ministra de Educación, María Paz Arzola, se manifestó en contra del recorte.
En conversación con El Líbero, la ministra dijo en esa época: “No me hace sentido que sabiendo que hay un programa como los Liceos Bicentenario, que genera un impacto positivo en calidad de la educación, en un contexto en el que el país necesita mejorar la calidad de la educación, que se decida no fortalecerlo. ¿Cuáles programas se van a fortalecer entonces si no es este?”.
E incluso agregó que “tenemos evidencia de un programa público que genera buenos resultados, mejoras en calidad, movilidad social y no se le están destinando recursos para fortalecerlo, ya sea a través de nuevas convocatorias o a través de asegurar que las convocatorias recientes, las últimas, logren tener el impacto que ya han tenido las cohortes previa”.



